sábado, 1 de diciembre de 2012

SINTOMAS Y PREVENCIÓN DE LA ULCERA DE BURULI

La Ulcera de Buruli aparece en un primer momento como una hinchazon indolora y también como edema de piernas, cara y manos. Puesto que la bacteria tiene propiedades inmunosupresoras, la enfermedad evoluciona sin fiebre ni dolor. En ausencia o durante el tratamiento esa inchazón pasa a ser una úlcera, después de cuatro semanas. Estas úlceras presentan los bordes socavados. Además puede haber afectación ósea que da lugar a grandes deformidades.

Los tratamientos empleados son: antibióticos que matan el bacilo, hacen que la enfermedad deje de progresar. Los antibióticos que se utilizan son rifampicina combinada con estreptomicina, con claritromicina o con moxifloxacina. Después de recibir este tratamiento las recidivas son mínimas.
Luego dependiendo de la fase en que se encuentre la enfermedad habrá que tratar las ulceras, mediante métodos quirúrgicos.
Normalmente si esta enfermedad la detenemos en un estadío temprano, el 80% se cura y no quedan secuelas.

La prevención se basa en el uso de guantes y pantalones largos en las zonas endémicas durante actividades de riesgo. Por el momento no se dispone de una vacuna eficaz, aunque ya hay alguna desarrollada, pero que ha resultado ineficaz. Y como en la mayoría de las enfermedades la mejor prevención es la educación sanitaria. Además se hace necesario aplicar programas de detección precoz para detectar las lesiones en fases preulcerativas y aplicar el tratamiento, evitando discapacidades futuras.


En esta imagen observamos la afectación de una mano por la Úlcera de Buruli, en diferentes estadíos.


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