sábado, 1 de diciembre de 2012

Prueba de la tuberculina o test Mantoux.

La prueba de la tuberculina permite diagnosticar si la persona ha sido infectada con el bacilo tuberculoso.

La prueba la deben realizar: 

1. Las personas que hayan tenido contacto con alguien que tenga tuberculosis(familiares, amigos, compañeros de trabajo o escuela,etc.).
2. Personas que tengan los síntomas de la tuberculosis.
3. Personas que tienen o pueden enfermedades que cursan con inmunodepresión.
4. Personas a las que se lo exigen por cuestiones laborales.

Procedimiento para realizar la prueba es el siguiente:



1. Inyectar 0.1 ml del PPD justo por debajo de la capa más superficial de la piel(intradérmica) en la superficie anterior del antebrazo.
2. La inyección causará una discreta elevación de la piel o habón de 6 a 10 mm de diámetro.Se deben utilizar jeringas y agujas de un solo uso y seguir todos los procedimientos de control de infección incluyendo el uso de guantes y la utilización de contenedores adecuados para eliminar las agujas.
3. Después de la administración se debe instruir al paciente para que no se frote, rasque o cubra con una tinta o esparadrapo la zona de la prueba. Se permite lavar y secar la zona si es necesario, pero no son sustancias irritantes.
4. La prueba de la tuberculina se realizará lo antes posible tras la detección del caso índice y se repetirá a las 8-12 semanas si la primera ha sido negativa.
5. No se administrará en aquellos pacientes que se sepa que ya fueron positivos.



Valoración de los resultados del Test de Mantoux:

1. Los resultados deben valorarse según el riesgo del paciente de desarrollar una tuberculosis en caso de infección y según el grado de exposición.
2. Los tres puntos de corte que suelen aplicarse, se utilizan para mejorar la sensibilidad y la especificidad de la prueba en el contexto del cribado a grupos de riesgo.
3. En los contactos se considerará que la prueba de tuberculina es positiva cuando presente una induración mayor o igual a los 5mm.
4. La aparición de vesículas o de necrosis es altamente sugestiva de infección tuberculosa.
5. En las personas vacunadas contra la tuberculosis no se puede saber si la reacción es debida a la infección o bien es un recuerdo de la vacuna. A efectos prácticos, en los colectivos con alto riesgo de infección el antecedente de vacunación no debe tenerse en cuenta.
6. La prueba de la tuberculina carece de utilidad en las personas con un diagnóstico previo de tuberculosis o hayan recibido un tratamiento antituberculoso completo.
7.  Se trata de una prueba bien tolerada en general aunque no debe realizarse en zonas cutáneas con quemaduras o eczema.
8. La vacunación del sarampión, paperas o rubeola puede causar falsos negativos de la prueba y por lo general se aconseja administrar la prueba de la tuberculina en el mismo día de la vacunación o seis semanas después. También se producirían falsos negativos por mala técnica de inoculación, enfermedades o situaciones que provoquen inmunosupresión, incluida la tuberculosis.
10. La lectura de la prueba de la tuberculina debe llevarla a cabo personal entrenado para ello. Tras la inyección intradérmica del PPD, la lectura se realiza entre las 48 y 72 horas. La valoración se realiza con una regla flexible para medir la induración generada alrededor de la zona de inyección. Se medirá el diámetro mayor(transversal) de la induración, excluyendo la posible zona eritematosa alrededor de la inyección. Siempre se debe registrar la medida obtenida en mm y no simplemente la positividad o negatividad de la prueba.



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