viernes, 30 de noviembre de 2012

Tratamiento y prevención de la tuberculosis.

La prevención pasa por la detección precoz de la tuberculosis, de manera que se pueda evitar la transmisión a la gente. La OMS recomienda la vacunación con BCG a todos los recién nacidos, incluyéndola en el calendario infantil de forma sistemática, debe administrarse solo una vez, ya que no esta probada la eficacia de la revacunación. La BCG no previene necesariamente la enfermedad sino que reduce su gravedad.

Esta vacuna está  contraindicada en personas con sida, independientemente de la edad que tengan. Una vez que una persona ha sido vacunada, siempre le darán positivo las pruebas de tuberculosis. La OMS recomienda su administración en niños y jóvenes que vayan a pasar largas temporadas en zonas de incidencia.

Debemos de tomar medidas de prevención también en cuanto a la alimentación,  si viaja a una zona afectada  absténgase de tomar leche o cualquier producto lácteo que no haya sido pasteurizado.
 
Tratamiento.

El objetivo del tratamiento es curar la infección con fármacos que combatan las bacterias de la tuberculosis. Esta enfermedad se trata con cuatro fármacos entre los que se encuentran la isoniacida, la rifampina, la pirazinamida, el etambutol y la estreptomicina. Estos son fármacos eficaces pero que tienen efectos adversos, por lo que su uso deber ser supervisado por un especialista. Los niños con alergias anafilácticas al huevo pueden requerir pruebas antes de administrar la vacuna, aunque normalmente la triple vírica no está contraindicada en estos casos.Si una persona enferma no es tratada,  la tuberculosis la lleva irremediablemente a la muerte.


En caso de contacto prolongado con una persona infectada que no está en tratamiento acuda lo antes posible a un médico y sométase a la prueba de la tuberculina, conocida también como test de Mantoux. El especialista valorará si debe administrarle el tratamiento o la quimioprofilaxis especifica frente a la enfermedad.

Si una embarazada presenta una prueba de tuberculina positiva, pero no tiene síntomas y la radiografía de tórax es normal, debe tomar el fármaco isoniacida por vía oral, ya que habitualmente es el único tratamiento que se necesita para curar la enfermedad. Sin embargo, para empezar dicho tratamiento suele esperarse hasta el último trimestre del embarazo o hasta después del parto, porque el riesgo de lesión hepática por este fármaco en la mujer es más alto durante el embarazo.

Si una mujer embarazada tiene síntomas de tuberculosis, se le administran los antibióticos isoniacida, pirazinamida y rifampina pero si se sospecha de una variedad de tuberculosis resistente, se le deben administrar otros fármacos adicionales. Aparentemente, todos estos fármacos no dañan al feto, la madre infectada es aislada de su bebé hasta que deja de ser contagiosa. El bebé recibe isoniacida como medida preventiva.

Un bebé con tuberculosis recibe tratamiento con los antibióticos isoniacida, rifampicina y pirazinamida. Si el cerebro también se ve afectado, pueden administrársele coticosteroides al mismo tiempo. Otros fármacos que se pueden usar para tratar la tuberculosis son: amikacina, etionamida, moxifloxacina, ácido paraaminosalícidico, estreptomicina.

La persona afectada posiblemente necesite tomar muchas píldoras diferentes en momentos diferentes del día durante 6 meses o más. Es muy importante que tome las píldoras de acuerdo con las instrucciones del medico.

Cuando las personas no toman sus medicamentos para la tuberculosis como se les recomienda, la infección se vuelve mucho más difícil de tratar. Las bacterias de la tuberculosis pueden volverse resistentes al tratamiento y luego se necesitan fármacos más agresivos para tratar la enfermedad.

Cuando exista la preocupación de que tal vez un paciente no se tome todo el medicamento de acuerdo con las instrucciones, es probable que un médico tenga que vigilarlo para que tome los medicamentos recetados. Esto se denomina terapia de observación directa. En este caso los fármacos se pueden administrar 2 o 3 veces por semana, según lo recete el médico.

Al médico o al personal de enfermería se le exige por ley notificar su enfermedad a la Secretaría de Salud Local. El equipo de asistencia sanitaria se asegurara de que el paciente reciba la mejor atención para la tuberculosis.

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